Las ferias van a menos. Fitur ya no es lo que era. Internet hace que no tenga sentido. . .

Comparto muchas de las críticas al modelo de feria tradicional pero sin dramatizar. Cierto es que están anticuadas, que los gastos son desorbitados y sobre mucha vanidad y narcisismo. La actividad “profesional” está muy diluida y los objetivos tampoco están claros, pero, a pesar de todo, estamos ante un evento único que espero impaciente.

Puede que a la vuelta, cando hagamos balance, tenga que escribir los “cuatro grandes motivos para no volver”, pero mi última experiencia, en  Fitur 2012, fue muy satisfactoria.

Lo más importante para sacar partido a este viaje es saber a qué se va. La dimensión y formato de la feria dificultan la actividad comercial e imposibilitan el éxito de cualquier intento de acción promocional. Presentar algo entre amigos para alcanzar repercusión en la prensa local no compensa, así que mejor no malgastar esfuerzos en algo que no funciona.

Ir ligero de equipaje es otra de las claves. Ni stand, ni azafatas, ni pinchos, ni gastos innecesarios. Recomiendo participar como co-expositor con Turgalicia para asegurar la visibilidad del destino con un coste mínimo.

Con estas premisas podemos dedicar el 100% del tiempo a conocer gente, hacer contactos, escuchar propuestas, sacar fotos, twittear, saludar a viejos amigos y participar en talleres, eventos o conferencias. Hay muchos más pero mis cuatro grandes motivos para ir a Fitur son:

1. Reunirse con socios y colaboradores.

Pasamos el tempo hablando por mail, twitter, whatsapp y también por teléfono pero los proyectos ganan un “plus” cuando es posible el contacto cara a cara. En Fitur me pondré al día de como van las “Rutas do Viño”, el club de producto “Saborea España” o la red de “Ciudades Ave”. Hablaré con las empresas e instituciones que ayudan a la comercialización y promoción de Ourense e intentaremos madurar viejas y nuevas propuestas. Este contacto humaniza los proyectos, mejora los resultados y facilita la resolución de posibles problemas futuros.

2. Aprehender

En un folleto, en una presentación, en una tarjeta de visita o en la decoración de un stand puedes encontrar una idea nueva. Las posibilidades de aprehender son infinitas tomando un café con un consultor, con un blogger o con un agente de viajes. Incluso puedes encontrar la inspiración paseando entre stands “horteras”, gente disfrazada, viejos (y no tan viejos) al asalto de mostradores y  degustaciones de caipirinhas. Estaré tres días en la feria y espero anotar miles de ideas para aplicar en la web, en la oficina, en los folletos, en los eventos gastronómicos o para trasladar a algún restaurador o hotelero local.

3. Compartir con otros profesionales del turismo de Galicia.

También con los del resto del mundo pero Fitur es el único momento del año donde coincido con colegas de otros destinos y organismos turísticos gallegos. Aunque sea fugazmente espero saludar e intercambiar alguna impresión con la gente de A Coruña, Ferrol, Sanxenxo o Santiago de Compostela, entre otros. Es raro, pero nadie en Galicia se ha preocupado (o nos preocupamos) de crear un foro donde compartir las problemáticas y retos del sector. Espero que la asociación recientemente constituida Proturga contribuya a cubrir parte de este hueco .

4. Cargar pilas

Físicamente la feria es agotadora. No tanto como pasar el día podando en una viña pero la moqueta y tantas horas de pie  hablando sin parar, acaban conmigo. Este desgaste físico queda de sobra compensado con el nivel de actividad cerebral que provoca salir unos días de la oficina, cambiar de aires e intercambiar ideas con tanta gente comprometida e ilusionada con sus proyectos. Vuelves cansado pero cargado de soluciones para afrontar con ánimo el trabajo pendiente de los siguientes meses.

En resumen, voy a Fitur para hacer networking y relaciones públicas. ¿Tú a qué vas?

Emilio Cuíñas